Ponte Al Tiro
Ciudad Juárez— Sandra Iris L. E., pelirroja de rostro cuidado y gesto serio como si aún quisiera convencer a todos de su inocencia, creyó que hacerle segunda a su cuñada Juana era negocio seguro. Entre el 2020 y el 2023, tres años que parecían interminables de dinero fácil, se dedicó a cobrar cheques que no le correspondían. Pensó que la mirada de la justicia nunca llegaría hasta ella.
El truco era sencillo: Juana O. M., su cuñada, trabajaba en una empresa automotriz y tenía acceso a los cheques firmados por los jefes. Con toda calma los llenaba a nombre de Sandra Iris, quien no tenía nada que ver con la empresa, ni como proveedora ni como cliente, pero sí como beneficiaria. Así desfilaron 41 cheques que juntas hicieron desaparecer como si la empresa fuera su cajero automático personal.
Al principio, todo parecía inofensivo. “Es poquito, nadie lo va a notar”. Pero como suele pasar, cuando la avaricia prueba bocado ya no sabe parar. Para octubre de 2023 la suma rebasaba los 11 millones de pesos y la empresa finalmente encendió las alarmas. Fue el fin de la función.
Mientras Juana ya enfrentaba prisión preventiva, Sandra se daba el lujo de seguir su vida tranquila, convencida de que a ella nunca la alcanzarían. Pero el pasado lunes 15 de septiembre de este 2025 la suerte se acabó. La detuvieron en plena colonia Río Bravo, lejos de los lujos que seguramente disfrutó durante esos tres años de dinero sucio.
Sandra creyó que su papel era secundario y que la protagonista era Juana, la empleada de la empresa. Pero en esta trama no hubo extras: todas las manos que tocaron los cheques terminaron embarradas. Se acabó la vida millonaria, y lo que empezó “de poquito” entre 2020 y 2023 terminó arrastrándolas a las dos.



