Agencias
Jueves, 06 de junio de 2024
Ciudad de México— La cantidad de mexicanos que experimentan una severa restricción del tiempo de sueño es alarmante, lo cual puede ponerlos en grave riesgo de involucrarlos en accidentes viales o laborales y aumentar las posibilidades de padecer obesidad, diabetes, síndrome metabólico, entre otras enfermedades, afirmó Javier Velázquez Moctezuma.
El académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) alertó que la disminución de horas diarias para dormir constituye una situación grave que debe empezar a resolverse.
En las últimas décadas, explicó, la investigación científica ha revelado que ese fenómeno está relacionado con un grave deterioro de las capacidades psicomotoras: velocidad de reacción, memoria de trabajo, atención y concentración.
El director de la Clínica de Trastornos de Sueño indicó que también existe un porcentaje importante de la población que pudiendo descansar bien no lo hace por cuestiones sociales, fiestas o asuntos laborales (jornadas muy extendidas o turnos rotatorios).
“Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2016, este porcentaje se ha calculado en 28.4 por ciento de la población encuestada, equivalente a más de 20 millones de mexicanos, lo cual ya constituye un signo de alarma para el sistema mexicano de salud”, planteó.
Además, alrededor de 50% no puede dormir bien porque tiene un trastorno de sueño, es decir unos 35 millones de mexicanos. El insomnio y la apnea son los padecimientos más frecuentes.
“De manera que si acumulamos las cifras anteriores la cantidad de mexicanos que está experimentando una severa restricción del tiempo de sueño es realmente alarmante y constituye una grave epidemia que debemos reconocer y empezar a resolver”, afirmó.
El especialista argumentó que las jornadas extendidas de vigilia y mantenerse despierto por más de 17 horas genera deterioro considerable de las capacidades psicomotoras de las personas.
Por ello, enfatizó que dormir no debe ser considerado un lujo ni una frivolidad, puesto que es la manera más barata y eficiente de garantizar una vida plena y saludable, por lo que es prioritario cambiar hábitos y eliminar las jornadas extenuantes, o acudir a un especialista en caso de padecer algún transtorno.
Mientras estamos despiertos nuestro cerebro trabaja y genera varios desechos.
Al dormir el cerebro se deshace de los desechos y mediante éste y otros mecanismos, el cerebro y el cuerpo se restauran.




