Ponte Al Tiro
Chihuahua.— Lo que ya era una tarde encendida de lucha libre terminó poniéndose todavía más caliente cuando el presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, apareció en plena función celebrada en la Plaza de Armas de la ciudad de Chihuahua.

Eran cerca de las seis de la tarde cuando el alcalde juarense llegó al corazón del Centro Histórico, donde decenas de familias se habían reunido para disfrutar de una función gratuita de lucha libre que convirtió la plaza pública en una auténtica arena al aire libre.
La presencia del edil no pasó desapercibida. Apenas fue reconocido entre el público, comenzaron los aplausos, las porras y los gritos que en tono festivo pedían lo mismo:
“¡Que se suba, que se suba!”
La raza quería verlo arriba del cuadrilátero, aunque fuera para aventarse una llave improvisada o posar para la foto con los gladiadores del pancracio.

Entre risas y saludos, Cruz Pérez Cuéllar se acercó al ring y convivió con los aficionados, quienes aprovecharon para tomarse fotografías y saludarlo en medio del ambiente familiar que caracterizó la función.
Ante medios de comunicación, el alcalde señaló que siempre estará a favor del deporte, especialmente de disciplinas populares como la lucha libre, pues considera que estos espacios ayudan a que los jóvenes se mantengan alejados de la delincuencia y que las familias tengan momentos de convivencia.
Mientras tanto, arriba del ring el espectáculo seguía con todo.
La lucha súper estelar desató los gritos del público con el enfrentamiento entre Pagano y Abismo Negro Jr., dos figuras que saben perfectamente cómo encender a la afición.
También subieron al encordado Octagón Jr., quien se midió ante Belcegor, además de Chikano frente a Boricua, combates que mantuvieron la adrenalina a tope.
La función no se quedó corta en emociones, pues la lucha semifinal reunió a gladiadores de estilos muy distintos: Pimpinela se enfrentó a Aéreo, Magno chocó contra Darkness y Omega se midió ante Cuervo.
Entre llaves, vuelos y gritos del público, la Plaza de Armas terminó convertida en una arena improvisada donde el espectáculo del pancracio volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los deportes más queridos por la gente.

Y aunque Cruz Pérez Cuéllar no terminó lanzándose desde la tercera cuerda, su presencia sí dejó una imagen curiosa: la de un alcalde rodeado de aficionados que, por un momento, querían verlo cambiar el escritorio… por el ring.
Con información de El Pueblo.



