Ponte Al Tiro
Martes 20 de agosto de 2024
Quienes ayer asesinaron a dos hombres en la colonia Bellavista les pusieron un foco en la boca ¿pero qué significa este mensaje en el argot criminal?
La escena del crimen de este doble homicidio se registró en el patio de una casa de la calle José María Arteaga, entre la Mariano Samaniego y la María Martínez.
Familiares de las víctimas dijeron que al llegar a la vivienda, localizaron a las dos víctimas envueltos por separado con una lona azul, luego de haber sido torturados y aparentemente asfixiados.
Pero lo que llamó la atención de este caso fue que a cada uno de ellos les colocaron un foco cerca de la boca.
De acuerdo a archivos periodísticos, esta ‘firma’ es percibida como una manera de enviar un mensaje para señalar a ‘dealers’ de cristal que venden en una zona que no deberían, o que probablemente lo están haciendo sin la autorización de quien controla la plaza. A esto se le suma que los focos son utilizados por adictos al cristal para quemar dicha sustancia y luego inhalarla.

Una nota de la Silla Rota habla de cómo los consumidores de cristal incluso se ven forzados a robar este artefacto para lograr su cometido, aquí la transmitimos:
Samuel -el nombre que usaremos para mantener el anonimato- y sus amigos decidieron “echarse una manita” para robarse el foco de una vecina de la colonia San Felipe de Jesús. Querían fumar cristal y lo único que les importaba era conseguir donde hacerlo, “ya no había tiendas abiertas”, dice el chico de 21 años.
El cristal es una droga sintética que se puede comer, fumar, inyectar, o inhalar. De la que dependen 70 mil adictos en Guanajuato, de acuerdo con el registro del Centro de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), del 2019.
Samuel dice que el robo de focos es una realidad. Él y sus amigos llegaron a robar uno bajo la ansiedad de consumir “crico”. Echa un ojo atrás, y se remonta a la escena que vivió hace cuatro años, cuando tenía 17 años.
La sorpresa fue que en ese momento salió la dueña de la casa, Samuel y sus amigos tuvieron que correr unas cuantas cuadras para esconderse. “En eso lo acabamos de quitar (el foco) salió la señora; mi amigo se bajó y corrimos. Como tal no se dio cuenta, pero sí nos llevamos el foco”.
Samuel no es el único que lo llegó a robar focos para drogarse, en León, aun lo hacen. Carmina, una vecina de 22 años, de la colonia Los Ángeles 2, salió a su casa y ya no tenía foco, así, sorpresivamente. Jamás se imaginó que beneficio tendría un “ladrón” al robarse un objeto de 20 pesos.
“Creo que es un tema en el que deben poner más atención las autoridades”, dice Iván. Pues sus vecinos se han dejado llevar por la metanfetamina.

¿QUÉ ES EL CRISTAL?
Conocido también como “ice”, “foco” o “crico”, el cristal es una metanfetamina que pertenece al grupo de las drogas “poppers”, o sea las que te “levantan”. “Una droga como pocas, la puedes comer, fumar, inyectar, inhalar, consumir de la forma que tú quieras”, relató Erika González, psicóloga y especialista en Ciencias Médicas a La Silla Rota, en enero del 2020.
El cristal genera dopamina, es un neurotransmisor que causa mucho placer, explica la especialista. Pagar por este efecto fugaz cuesta barato. Los adictos consiguen la droga hasta por 50 pesos.
Aunque el efecto depende mucho del entorno y el estado de ánimo del consumidor. “Las sustancias en el cerebro solo tienen dos opciones: te inhiben o te excitan. Puede tener tendencias suicidas u homicidas. Por el estado eufórico o depresivo”, comentó la psicóloga que llegó a lidiar con adictos.
A los consumidores de cristal no les da hambre, por eso pierden peso. Su piel es pálida y su dentadura se llena de caries porque les da mucha sed y suelen calmarla con refrescos y azucares.
Lo que para algunos adictos podría ser difícil, para Samuel no lo fue. Confiesa que de un día para otro decidió dejar el cristal. Sus razones: cuatro días sin dormir, dolor corporal y problemas con su familia.
Empezó a probar el cristal a los 17 años, porque era la “droga de moda” en la cuadra de su calle.
La droga fav en Juárez
Habiendo sustancias como la cocaína, marihuana, heroína o recientemente el fentanilo, los adictos juarenses tienen una desafortunada preferencia por la droga conocida como cristal.
En los diferentes centros de rehabilitación, conocidos “anexos”, se pudo confirmar, que la mayoría de los pacientes son adictos a esta sustancia.
Sitios como el Centro Especializado de Atención a las Adicciones, así como el Centro de Jóvenes Adictos, coincidieron que gran parte de las personas que atienden, llegan debido a problemas con esta sustancia, siendo hasta de un 90 por ciento del total de los pacientes.



