Agencias
La inteligencia artificial ya no solo responde tus preguntas: ahora quiere decidir cómo navegas. OpenAI presentó ayer martes Atlas, su propio navegador web, y con ello entró de lleno a competir con Google Chrome, el gigante que domina Internet desde hace más de una década.
El anuncio llega en un momento en que cada vez más usuarios prefieren preguntar directamente a la IA antes que buscar en Google. La empresa creadora de ChatGPT, que presume más de 800 millones de usuarios, busca con este movimiento atraer tráfico propio y generar ingresos publicitarios, pues sus pérdidas siguen superando las ganancias.
Atlas se estrenará primero en las laptops de Apple, y más adelante llegará a Windows, iOS y Android, según explicó Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, quien calificó el lanzamiento como “una oportunidad única, que ocurre una vez cada década, para repensar qué puede ofrecer un navegador”.
El nuevo navegador incluirá un modo agente, una función premium que puede hacer clics, buscar información y navegar por Internet en nombre del usuario, mientras explica cómo llega a sus resultados. Altman aseguró que su meta es que la barra de direcciones desaparezca, reemplazada por una interfaz conversacional con IA: “Las pestañas fueron geniales, pero ya es hora de innovar”.
El desafío, sin embargo, será monumental. Chrome mantiene cerca de 3 mil millones de usuarios en todo el mundo y ya ha comenzado a integrar herramientas de inteligencia artificial propias mediante su tecnología Gemini.
Aun así, la historia demuestra que los gigantes también pueden caer. Cuando Google lanzó Chrome en 2008, pocos pensaron que destronaría al todopoderoso Internet Explorer. Pero lo hizo. Quizá ahora sea el turno de OpenAI de intentar su propia revolución en la forma en que navegamos.

