Ponte Al Tiro
Ciudad Juárez.– Una familia terminó haciendo lo que no debería tocarle a ningún ciudadano: salir a buscar por su cuenta al presunto asesino de su papá.

El caso es de esos que dan coraje. Diego Armando A.R., de 20 años, fue detenido por la Policía Municipal acusado de matar al padre de su amigo por una deuda ridícula: un teléfono celular.
La bronca terminó en balazos el pasado 2 de diciembre, en el cruce de las calles Salvárcar y Puerto Dunquerque, donde la víctima cayó sin que nadie pudiera hacer nada.
La familia lo identificó sin titubeos. Era él. El mismo joven que fue a cobrar el celular y terminó disparándole al papá de su amigo.
La Policía Municipal (SSPM) hizo su chamba y lo presentó ante la autoridad. Hasta ahí, todo parecía ir por el camino correcto.
Pero llegó el día de la audiencia y ahí fue donde la historia se torció. El 10 de diciembre, el juez de control Raúl Pacheco Palos ordenó la liberación del acusado porque el Ministerio Público no llegó a tiempo. Sí, así como se lee. El representante de la justicia llegó tarde y el presunto asesino salió caminando por la puerta grande.
Desde entonces, Diego Armando no aparece. Al parecer ya se peló

Ante el vacío de las autoridades, la familia decidió usar lo único que le quedó: las redes sociales. Ingrid, hija del hombre asesinado, publicó un mensaje que duele leer pero duele más entender.
“Necesitamos ayuda para localizar al presunto asesino de mi papá, cualquier dato es útil”, escribió.
Hoy la familia vive entre el duelo y la indignación. Perdieron a su padre y además cargan con la sensación de que el sistema les dio la espalda por una pifia imperdonable en los juzgados.

Mientras tanto, el presunto responsable anda libre y la justicia, una vez más, parece haberse quedado atrapada en la incompetencia.
En Ciudad Juárez, a veces no se trata de falta de leyes. Se trata de que alguien no llegó a tiempo. Y eso también cala.



