Ponte Al Tiro
Carlos Miguel Hernández Hernández, el mismo que fue señalado por matar al fotorreportero Ismael Villagómez Tapia —“El Tiger”, como lo conocían en el gremio—, terminó desangrado en una camilla del Hospital de la Familia el 2 de septiembre de 2025. Tenía 278 días de haber salido libre.
El destino no perdona ni al que se burla de la justicia. Charly, como le decían, se salvó de una sentencia por homicidio, pero siguió haciendo de las suyas en la calle, como si la vida fuera un juego sin reglas. Hasta que le tocó perder.
“El que a hierro mata, a hierro muere”, dicen en el barrio.

CASO TIGER
En noviembre de 2023, la muerte de “El Tiger” sacudió a todo Juárez. Lo mataron de un balazo en la cabeza mientras trabajaba como chofer de plataforma. Le dispararon desde atrás, sin darle ni chance de defenderse.
A los pocos días, la Policía Ministerial detuvo a Charly y a otros dos compas. En el teléfono de la víctima encontraron fotos del acusado posando con una pistola de empuñadura rosa. Todo parecía amarrado… hasta que los jueces salieron con sus mermas de siempre: dijeron que ‘los agentes manipularon el celular sin orden judicial’, y eso bastó para que las pruebas se vinieran abajo.
En noviembre de 2024, un Tribunal lo absolvió junto con su cómplice. Las juezas dijeron que hubo violaciones al debido proceso. Y la Fiscalía, otra vez, quedó como los chinitos ‘nomás milando’

KARMA LO ALCANZA
Charly salió, pero no cambió. Volvió a la calle, a los vicios y a la mala vida. Duró libre menos de un año. Lo hirieron en un asalto, y aunque alcanzó a llegar al hospital, la muerte lo alcanzó. Murió desangrado.
El karma no siempre llega rápido, pero cuando llega, no pregunta.



