Inglaterra— Las costas del sur de Inglaterra viven un fenómeno inquietante: una invasión de pulpos que, si bien al inicio significó ganancias inesperadas, ahora amenaza con arrasar con los cangrejos y langostas que sostienen la economía pesquera local.
En Brixham se subastaron más de 10 mil toneladas de estos cefalópodos entre enero y agosto, con jornadas récord que desataron euforia. Pero la alegría duró poco: los depredadores voraces e inteligentes han colonizado las nasas usadas para atrapar crustáceos, devorándolos desde dentro y dejando solo caparazones vacíos.
En localidades como Salcombe, pescadores curtidos como Jon Dornom describen la escena como sacada de una película de terror: “cientos de alienígenas” aferrados a sus trampas, imposibles de sacar sin lucha. Lo que empezó como un viaje exitoso con casi tres toneladas capturadas, pronto se transformó en jaulas repletas de restos, prueba del festín que los pulpos emprendieron contra las poblaciones de marisco.
El cambio climático, advierten expertos, ha vuelto las aguas británicas un paraíso inesperado para una especie que normalmente habita en el Mediterráneo. Y mientras los restaurantes de Brixham celebran el nuevo manjar en su menú, los pescadores de crustáceos ven cómo sus ingresos se esfuman. El destino de pueblos enteros parece ahora atado al capricho de estos animales de ocho brazos, cuya ferocidad ya genera miedo en quienes dependen del mar.
INVASIÓN DE PULPOS EN INGLATERRA:DEVORAN TODO A SU PASO
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