Ponte Al Tiro
• Ciudad Juárez— De esas historias que te dejan con la ceja levantada y el estómago revuelto: Edgar Esteban F. S. asesinó a su esposa, Jessica Maribel Santos Rodríguez, y todavía tuvo el descaro de montar una escena que parecía sacada de ‘Narcos’ en Netflix.

• Sí, el tipo quiso disfrazar su feminicidio como “venganza del Cártel de Juárez”, porque cuando uno es cobarde y violento, pues también se cree guionista.
• El 15 de noviembre, a eso de la una de la tarde, la hija de Jessica llegó a la casa de su mamá en Cerradas del Álamo porque no le contestaba el teléfono. Lo que encontró no fue silencio: fue un escenario brutal.

• Jessica estaba sobre su cama, atada de pies y manos, con cinta adhesiva en la cara y un trapo cubriéndole el rostro. Más cinta en el cuello. Y encima, en las piernas, Edgar dejó un mensajito escrito a plumón: “727 SIGAN CON CRICOSOS Y ASI TERMINAN”.
• Este disque mensaje era para hacer alusión a que el asesinato habría sido perpetrado por integrantes del Cártel de Juárez, a quienes se atribuye el uso del “727” en relación con el modelo de aviones utilizado por su fundador, Amado Carrillo Fuentes, a finales del siglo pasado. No lo logró.

Los investigadores de la FGE no le compraron ni medio capítulo
• La autopsia del Semefo reveló lo obvio: Jessica murió de traumatismo craneoencefálico y una herida en el pulmón izquierdo con arma blanca.
• No hubo sicarios. No hubo cárteles. Hubo un feminicida que ya tenía historial de violencia y que, para sorpresa de nadie, volvió a atacar a una mujer.

• Porque aquí viene la parte que enfurece: Edgar tenía antecedentes de junio de este año cuando acuchilló en un glúteo a otra pareja durante una discusión en el carro.
• La mujer denunció. El Ministerio Público pidió orden de aprehensión. Lo detuvieron el 8 de agosto. Y en la audiencia, el juez Rigoberto Isaías Flores Gómez decidió que enviarlo a prisión preventiva era “demasiado gravoso”.

• Claro, porque para qué proteger a una víctima si el agresor puede salir a conocer a otra mujer y repetir el ciclo. Y sí: eso hizo.
• En esos cinco meses conoció a Jessica Maribel, quien lo acompañó a audiencias donde él estaba siendo juzgado por violencia familiar. Y después la mató. No podía saberse 🙄
• El 17 de noviembre, Edgar fue detenido de nuevo en Parajes de San José con 19 dosis de cristal. Y ahí sí, ahora sí, por fin, se les prendió el foco para ejecutar la orden por feminicidio y meterlo a prisión preventiva. Ya cuando había una mujer asesinada. Ya cuando su jueguito de libertad le costó la vida a alguien.
• Mientras tanto, el Tribunal Superior de Justicia fue consultado para que explicaran por qué el juez dejó salir al agresor en agosto.
• Hasta ahora… puro silencio. La historia que “no podía saberse”… y que todos sabían.



