Un 22 de septiembre de 1994, la televisión estadounidense presentó por primera vez Friends, una comedia que parecía ser “otra sitcom más” pero que terminaría marcando a toda una generación. Producida por NBC y creada por David Crane y Marta Kauffman, la serie seguía a seis jóvenes neoyorquinos que compartían sus dramas amorosos, laborales y familiares entre cafés en Central Perk y reuniones en los icónicos departamentos de Monica y Joey.
En aquel momento, pocos imaginaban que Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc, Matthew Perry y David Schwimmer se convertirían en superestrellas mundiales, ni que la serie se extendería por 10 temporadas y 236 episodios. La química del elenco, los diálogos cargados de humor y la mezcla de comedia ligera con emociones reales hicieron que Friends trascendiera la pantalla.

El fenómeno fue tal que en su capítulo final, el 6 de mayo de 2004, más de 52 millones de personas lo vieron en vivo solo en Estados Unidos, consolidándolo como uno de los cierres más vistos en la historia de la TV. Además, dejó frases icónicas como “We were on a break!” de Ross, la canción “Smelly Cat” de Phoebe, o la inconfundible entrada con el clap clap clap clap al ritmo de I’ll Be There for You.
Hoy, a más de dos décadas de su estreno, Friends sigue vivo en plataformas de streaming, maratones televisivos y en la cultura popular. Sus personajes se convirtieron en símbolos de amistad y juventud noventera, y aunque los tiempos han cambiado, sigue siendo esa serie que se puede ver una y otra vez, como si los años nunca hubieran pasado.



