Casas Grandes- Militares del 35 Batallón de Infantería se toparon de frente con sicarios fuertemente armados en la comunidad de El Rucio, una zona rural controlada históricamente por el crimen organizado, cerca de la región donde a principios de este año fueron localizadas las temidas narcofosas de ‘El Willy’.

En el enfrentamiento, un pistolero cayó abatido, otro fue detenido y el Ejército aseguró tres armas largas, un arma corta, cargadores, cartuchos, 10 kilos de cocaína, 12 kilos de marihuana, seis chalecos tácticos y tres vehículos —incluida una camioneta Ram TRX negra—.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México informó ayer por la mañana que la droga fue valorada en 2.4 millones de pesos en el mercado negro.
Las autoridades federales reservaron el dato de que en este hecho violento un hombre fue abatido, sin que hasta el momento trasciendan datos que identifiquen a la víctima.
En el caso del detenido se informó que fue consignado ante el Ministerio Público del fuero común.
La balacera fue resultado de los patrullajes que desde diciembre realiza la milicia en esa sierra brava, una región donde las bandas criminales han convertido caminos rurales en sus rutas privadas de trasiego y sus pueblos en refugios.

Aunque en un inicio se pensó que el enfrentamiento había sido en El Willy, en realidad fue en El Rucio, a 51 kilómetros al sur de Nuevo Casas Grandes, atravesando el poblado de Juan Mata Ortiz.
Este sería ya el cuarto topón en lo que va del año en Casas Grandes, un municipio que lejos de la tranquilidad que presume como Pueblo Mágico, vive bajo el dominio del crimen organizado… y donde cada operativo militar se convierte en una ruleta rusa de plomo.



