Ponte Al Tiro
A sus 94 años, don José Encarnación Ortega Fuentes decidió hacer algo que dejó a más de uno con el nudo en la garganta: terminar la primaria.
El abuelito, originario de Jalisco pero juarense por adopción desde hace 68 años (1958), recibió su certificado de estudios durante una ceremonia de graduación organizada por el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA).

Sí, leyó bien: a sus 94 años por fin pudo cerrar una historia que llevaba más de ocho décadas pendiente.
Don José cuenta que desde niño tuvo que ponerse a trabajar para ayudar a su mamá y a sus hermanos. En el campo, entre siembras y jornadas largas, la escuela quedó en segundo plano.
“Cuando empezaban las siembras en junio y hasta octubre, no podía ir a la escuela como los otros niños”, recuerda.
La cosa fue tan complicada que tuvo que repetir tres años el tercer grado, porque simplemente no podía asistir con regularidad. Con el tiempo la vida siguió su curso… trabajo, familia, responsabilidades… y la primaria quedó inconclusa.
Pero nunca es tarde.
La chispa que reavivó ese sueño llegó gracias a su hija Esperanza, quien trabaja en una secundaria. Fue una estudiante del CBTis No.114 —que realizaba su servicio social— quien comentó que el plantel estaba ayudando a familiares y conocidos a terminar su educación básica a través del ICHEA.

Así fue como Don José se animó.
Se inscribió, recibió asesoría y presentó sus exámenes. Y al final, lo logró.
En la ceremonia de graduación, donde también participaron estudiantes del CBTis que apoyaron a otros adultos a concluir sus estudios, el momento del abuelito fue de los más emotivos.
Porque detrás de ese papel hay una vida completa.
Don José vive actualmente con su esposa y ha formado una familia grande: 10 hijos, 18 nietos y 6 bisnietos. Pero aun así, no se conforma.
Tiene claro que todavía quiere más.
“La educación es fundamental para salir adelante”, dice con la serenidad de quien ha visto pasar casi un siglo.
Y todavía deja un consejo que suena más fuerte viniendo de alguien que luchó tanto por estudiar:
“No se aparten de la educación. Compren libros, lean información que les ayude a aprender. Así se superan y se distraen de tantas cosas que pasan en la actualidad”.
Por si fuera poco, Don José Encarnación ya tiene otro objetivo en mente.
Ahora quiere terminar la secundaria.
Porque sí… a veces la vida tarda en dar la oportunidad.
Pero cuando llegan las ganas, ni 94 años son obstáculo.



